
Trabajo diurno.
Pongo cafes, bolleria, colacaos, alguna cocacola y algún que otro pincho. El medio día se aproxima inexorablemente y el bar se empieza a vaciar dando un momento de paz entre la hora de los desayunos y la del "vermut".
Entra una cuadrilla de unas seis personas con pintas de ecologistas (ropa de punto, mujeres de belleza natural, alguno lleva rastas, pelo largo, pantalones de cañamo, etc...), piden varios cafes, unos bollos y se sientan en una de las mesas, no fuma ninguno.
Durante media hora debaten sobre la contaminación, sobre las grandes multinacionales contaminadoras, las injusticias que crean y como solucionar todos los problemas del mundo. Digo debaten pero en realidad uno dice una cosa y los demas asienten. Así se van turnando durante esa media hora.
Yo como no tengo nada mejor que hacer pongo la oreja y escucho mil y una fórmulas para mejorar el mundo y hacer que este sea mucho más feliz.
Se ván, se despiden de mi como si hubieramos estado follando, como se despiden los que son demasiado simpáticos, salgo para recoger la mesa.
La mesa está echa una mierda, bollos a medio comer, migas por todas partes, trozos de bollos metidos en las tazas, cafe y azucar esparcido por la mesa, los papelitos de los sobres de azucar unas veces metidos en las tazas todavia con contenido y otras en la mesa o suelo, migas y el suelo echo una mierda.
Se ván del bar, se ván seis super subnormales ultraconcienciados.